El Libro Alemán de Anatomía
— Frank Cristiani —
Corvin había trabajado en la morgue de Görlitz durante años. A la mayoría ese tipo de trabajos les parecerían sombríos, pero para él era perfecto.
Enterrado en foros viejos de internet y textos a medias traducidos, había descubierto una técnica olvidada: una forma de desprender y volver a unir extremidades, órganos e incluso partes enteras del cuerpo sin dolor, sin sangre y sin ninguna herramienta médica.
Solo presión precisa en ciertos puntos a lo largo de las articulaciones y el tejido conectivo.
Había practicado durante meses con los cuerpos fríos que llegaban a la morgue.
Pies, manos, ojos, incluso sistemas reproductivos completos se desprendían limpios y se podían volver a unir a la perfección entre el surtido de cuerpos fríos que tenía a su disposición. Pero nunca lo había intentado en un cuerpo vivo… hasta esta noche.
Trajeron a una joven llamada Emilia Krause después de una convulsión cerebral repentina. Era hermosa, veintitantos, cabello largo oscuro y rizado, rasgos suaves y femeninos, y un cuerpo que todavía estaba tibio. Corvin se quedó mirándola un buen rato.
Empezó con su pierna izquierda.
Unas presiones cuidadosas en la articulación de la cadera y la pierna se desprendió sin una sola gota de sangre. Hizo lo mismo con su propia pierna. Sin dolor. Sin resistencia. Su pierna salió limpia. Presionó la pierna de ella contra su muñón; podía sentir cómo los músculos, los nervios, cada tejido se conectaban a su nueva extremidad. La piel se selló sola con una franja de color que pasaba del tono de la pierna de ella al de él. Podía moverla. Sentirla. Ahora era suya.
Hizo lo mismo con la otra pierna, luego con ambos brazos. Las manos de ella eran más pequeñas, más suaves, con uñas manicureadas (aunque un poco descascaradas). Respondían perfecto a sus órdenes.
Después vinieron sus pechos.
Apretó los puntos precisos alrededor de cada uno y se soltaron. Se quitó su propio pecho plano y presionó los de ella en su lugar. En el instante en que se unieron, el color volvió a la carne pálida. Las areolas rosas se oscurecieron un poco y cobraron vida. Cuando rozó sus nuevos pezones con las yemas de los dedos de ella, un placer eléctrico y agudo le disparó directo entre las piernas. Su pene empezó a endurecerse.
Caminó hasta el espejo del baño.
Ahí estaban: sus pechos perfectos y llenos ahora sentados sobre su torso masculino más ancho. Se veían cómicamente fuera de lugar en su pecho grande, pero eran sensibles, cálidos e innegablemente suyos.
Volvió a la mesa y siguió.
Uno por uno reemplazó casi cada parte de sí mismo con las de ella: cintura, caderas, torso, culo… hasta que de ella, solo restaba la cabeza en la mesa. Luego, pieza por pieza, también desarmó su cabeza, reemplazando su propio cabello, ojos, mandíbula, lengua, orejas… con los de ella. Las partes originales de su cuerpo las había ido rearmando con cuidado sobre el cuerpo frío de la mesa conforme las intercambiaba.
Cuando por fin se paró otra vez frente al espejo, la transformación estaba completa.
Ahora era más bajo. El peso de sus pechos y el vaivén de sus caderas más anchas le desequilibraron el balance al principio. El cabello largo, oscuro y rizado enmarcaba una cara femenina, delicada y hermosa. La cara de Emilia lo miraba de vuelta, completamente viva, sonrojada y respirando.
Corvin, ahora con el cuerpo de Emilia, pasó las manos despacio por las curvas suaves. Sostuvo los pechos que ahora eran suyos, sintiendo su peso y su sensibilidad. Una mano bajó entre los muslos lisos y encontró los pliegues cálidos y ya mojados de su coño.
Un gemido suave y femenino se le escapó de los labios nuevos.
Había leído que tenía más o menos 72 horas antes de que empezara la necrosis. Más que suficiente.
Sonrió a la mujer hermosa en el espejo.
Se acabaron las pruebas con cuerpos fríos y muertos. Era hora de explorar.

¡Hola! Desde que supe de las historias de la “SCP Foundation” sentí que algunas encajarían bien con las que yo escribo, y después de investigar un poco encontré el SCP-3484, un libro con instrucciones de cómo desprender y volver a unir partes del cuerpo. Que yo sepa el autor es WrongJohnSilver y pueden ver el archivo del SCP-3484 aquí: https://scp-wiki.wikidot.com/scp-3484
¡Cuéntenme qué les parece!